Un implante dental son tornillos de titanio que se colocan en el hueso maxilar para reemplazar dientes faltantes. El implante, que se integra con el hueso (oseointegración), funciona como un diente natural con una corona de porcelana o zirconio colocada sobre él. Actualmente, es la solución estándar de oro para el tratamiento de dientes faltantes.
Con una tomografía 3D se determina la densidad del hueso maxilar, la ubicación de los canales nerviosos y se planifica la colocación del implante. Con software de planificación digital se realiza una ubicación con precisión milimétrica.
Bajo anestesia local o sedación, el implante se coloca en el hueso maxilar. El procedimiento generalmente dura entre 20 y 40 minutos. El mismo día se puede colocar una prótesis temporal.
El proceso de oseointegración dura 2-3 meses en la mandíbula inferior y 3-4 meses en la mandíbula superior. Durante este período, el implante se integra completamente con el hueso.
Una vez completada la recuperación, se toma una impresión digital y se prepara una corona permanente de zirconio o porcelana. El tratamiento se finaliza con el control final y el ajuste de la mordida.
Con mantenimiento y controles regulares, los implantes pueden usarse de por vida. Las coronas sobre ellos pueden necesitar ser renovadas cada 10-15 años. Ofrecemos garantía de 10 años en todos nuestros tratamientos de implantes.
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